La «Zona de Confort» como estancamiento

Uno de los conceptos más potentes que Cindy ha compartido es su redefinición de la famosa zona de confort. Para ella, ese espacio no tiene nada de cómodo; al contrario, es un lugar donde, si no estás creciendo, estás muriendo lentamente.

Esa inquietud vital fue la que la empujó a salir de su entorno seguro en Europa para adentrarse en una casa de acogida en África, rodeada de niños huérfanos o abandonados. Su propósito era simple pero profundo: «Ser feliz haciendo felices a los demás».

África: El choque de realidad y el amor incondicional

Cindy nos cuenta que África no es para pusilánimes. Es un lugar de extremos: calor físico, pero también un calor humano y espiritual que no había conocido antes. Allí descubrió una forma diferente de amar y de ser amada.

«Allí no tienen nada, pero te lo dan todo. Te hace vivir el presente a cada instante».

La experiencia fue un curso intensivo de humildad. Nos relata cómo el concepto de tiempo desaparece; la prisa occidental no tiene cabida. Se vive el ahora con una intensidad que, paradójicamente, hace que seis meses parezcan una semana.

    La historia de Amos: Amar hasta el final

    El momento más conmovedor de la entrevista ha sido cuando Cindy ha recordado a Amos, un niño que llegó muy enfermo al orfanato justo cuando ella aterrizó en la aldea. Cindy lo cuidó como si fuera su madre, pero Amos falleció un mes después.

    Lejos de ser solo una tragedia, Cindy lo describe como una lección de entrega absoluta. Tuvo que vivir la dureza de llevar su cuerpo inerte en una moto —el transporte oficial allí— hasta el hospital, una experiencia desgarradora que, sin embargo, le enseñó sobre la fuerza sobrenatural que sacamos cuando el amor nos guía.

    El regreso y la misión continúa

    Volver a «nuestro mundo» no fue fácil. El choque cultural inverso, al ver nuestras prisas y preocupaciones a veces superficiales, fue duro. Pero Cindy volvió con una certeza: la misión no termina al volver a casa.

    Como ella bien define, la misión se compone de tres partes:

    Los pies que van.
    Las manos que ayudan (donaciones y logística).
    Las personas que oran o envían buena energía.

    Hoy, Cindy aplica todo ese aprendizaje en su trabajo como entrenadora intrapersonal, ayudando a otras mujeres a conocerse, a cuidar su cuerpo y su mente, y a entender que, al final, todos buscamos lo mismo: entendernos y ser amados.

    Escucha el Episodio Completo

    A veces, la vida nos pide a gritos un cambio. No un cambio superficial, sino uno que toque el alma y nos reestructure por dentro. Hoy en Más de uno Menorca hemos tenido el privilegio de charlar con Cindy Messias, una brasileña de nacimiento y menorquina de adopción que, en un momento crucial de su vida, decidió dejarlo todo para seguir su vocación de servicio en África.

    Lo que iba a ser una experiencia de voluntariado se convirtió en un viaje de seis meses que transformó su manera de entender el amor, el tiempo y la propia existencia.