El desafío de la vivienda en Menorca, un problema global con matices locales

Hemos tenido una conversación crucial y necesaria con José Pons, Director General del Grupo Inmobiliario Bonnin Sanso. La vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la sociedad menorquina, y José, con su experiencia y conocimiento del sector, nos ha ayudado a desgranar este complejo problema que, lejos de ser exclusivo de la isla, responde a una dinámica global.

Un mercado «secuestrado» por la falta de oferta

José Pons ha sido claro desde el principio: vivimos en un mercado secuestrado por una oferta muy limitada. Las normativas actuales, lejos de incentivar la salida de viviendas al mercado, están ahuyentando a los pequeños propietarios, que representan más del 90% del mercado de alquiler en Menorca. Estos pequeños ahorradores, que ven en el ladrillo una forma de complementar su jubilación, se sienten inseguros ante la falta de seguridad jurídica y prefieren retirar sus viviendas del mercado o destinarlas a otros usos.

Esta falta de oferta, combinada con una demanda creciente debido a cambios demográficos y sociales, ha provocado un tensionamiento de los precios que dificulta el acceso a la vivienda para una gran parte de la población.

    Causas de la crisis: Más allá de los precios

    Durante la entrevista, hemos analizado las causas profundas de esta situación:

    Inseguridad Jurídica: La falta de garantías para los propietarios ante impagos u ocupaciones desincentiva el alquiler.

    Escasez de Promoción Pública y Privada: En los últimos años apenas se ha construido vivienda nueva destinada al alquiler asequible, ni por parte de la administración ni por parte del sector privado, debido en parte a los altos costes de construcción y la lentitud burocrática.

    Aumento de la Población y Cambios Sociales: Menorca ha superado los 100.000 habitantes y los cambios en los modelos de vida (más hogares unipersonales) aumentan la demanda de viviendas.

    ¿Hay soluciones?

    José Pons aboga por «liberar el mercado». No se trata de desregular completamente, sino de eliminar las trabas que impiden que la oferta fluya. Si se inyecta más vivienda al mercado, los precios se regularán de forma natural. También sugiere medidas como:

    • Colaboración Público-Privada: Incentivar la construcción de vivienda asequible mediante la colaboración entre la administración y los promotores privados.

    • Rehabilitación: Fomentar la recuperación de edificios en desuso o viviendas cerradas para ponerlas en el mercado.

    • Adaptación de la Normativa: Permitir densificar y crecer en altura en determinadas zonas para optimizar el suelo disponible, siempre respetando el entorno.

    El futuro de nuestros jóvenes

    Uno de los puntos más preocupantes que hemos tocado es el impacto de esta crisis en los jóvenes. La imposibilidad de acceder a una vivienda está empujando a muchos a irse de la isla en busca de oportunidades, lo que supone una pérdida de talento irreparable para Menorca.

    «El presente y el futuro de nuestros jóvenes, y no tan jóvenes, está en juego. Si no solucionamos el problema de la vivienda, estamos hipotecando el futuro de nuestra sociedad.»

    José Pons lanza un mensaje de responsabilidad a todos los actores implicados: políticos, propietarios, inquilinos… Es necesario un pacto global, de estado, que ponga el sentido común y las necesidades de las personas por encima de las ideologías.

    Escucha el Episodio Completo

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